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domingo, 14 de junio de 2015

El guerrero de la luz: Carácter y personalidad

Por Paulo Coelho 

El Alquimista

Acumular amor significa suerte, acumular odio significa calamidad. Quien no reconoce la puerta de los problemas, termina dejándola abierta, y surgen las tragedias”.

Un guerrero de la luz siempre hace algo fuera de lo común. Puede bailar por la calle mientras se dirige al trabajo, o mirar a los ojos de una persona desconocida y hablar de amor a primera vista. Un guerrero de vez en cuando defiende una idea que puede parecer ridícula, pero en la cual cree.
El guerrero de la luz se permite vivir un día diferente del otro.
Él no tiene miedo de llorar antiguas penas o alegrarse con nuevos descubrimientos. Cuando siente que llegó la hora, deja todo y parte hacia su aventura tan soñada. Cuando entiende que está en el límite de su resistencia sale del combate sin culparse por haber hecho una o dos locuras inesperadas.
Un guerrero no pasa sus días intentando representar el papel que otros escogieron para él.

Utilizando la locura

El guerrero de la luz no tiene miedo a parecer loco. Habla en voz alta consigo mismo cuando está solo. Alguien le enseñó que esta es la mejor manera de comunicarse con los ángeles, y él se arriesga al contacto.
Al comienzo le parece difícil; piensa que no tiene nada que decir, que estará repitiendo tonterías sin sentido.
Pero aun así, el guerrero insiste. Todos los días habla con su corazón: dice cosas con las que no está de acuerdo, divaga.
Un día percibe el cambio en su voz y entiende que está canalizando una sabiduría mayor.
El guerrero parece loco, pero esto es apenas un disfraz: se atrevió a buscar en su ángel las informaciones que necesitaba y consiguió recibirlas.

Aceptando las derrotas

Todo guerrero de la luz ya tuvo miedo de entrar en combate.
Todo guerrero de la luz ya traicionó y mintió en el pasado.
Todo guerrero de la luz ya perdió la fe en el futuro.
Todo guerrero de la luz ya recorrió un camino que no era el propio.
Todo guerrero de la luz ya sufrió por cosas sin importancia.
Todo guerrero de la luz ya creyó que no era guerrero de la luz.
Todo guerrero de la luz ya falló en sus obligaciones espirituales.
Todo guerrero de la luz ya hirió a alguien a quien amaba.
Por eso es un guerrero de la luz: porque pasó por todo eso y no perdió la esperanza de ser mejor de lo que era.

Aprendiendo con un sabio

El antiguo sabio chino Lao Tzu comenta la jornada del guerrero de la luz:
“El camino incluye el respeto por todo lo que es pequeño y sutil. Conoce siempre el momento de tomar las actitudes necesarias”.
“Aunque ya hayas disparado diversas veces con el arco, continúa prestando atención a la manera como colocas la flecha y como tensas la cuerda”.
“Cuando el aprendiz está consciente de sus necesidades, termina siendo más inteligente que el sabio distraído”.
“Acumular amor significa suerte, acumular odio significa calamidad. Quien no reconoce la puerta de los problemas, termina dejándola abierta, y surgen las tragedias”.
“El combate nada tiene que ver con la riña”. (O)

Crédito de foto: @paulocoelho
Texto retirado de: La Revista

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