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miércoles, 25 de febrero de 2009

8 notas para vivir mejor.


1 – Procure colocarse en la situación de su interlocutor para entenderlo acertadamente.

«Esfuércese para entender al compañero menos esclarecido. No todo el tiempo usted dispone de recursos para comprender cómo debe ser» (7).

2 – No sea un riguroso defensor de la sinceridad.

Transmita su opinión sin palabras o acentuaciones agresivas.

«Observe los métodos para cultivar la verdad. Muchas personas que se presumen verdaderas, son vehículos de perturbación y desánimo» (6).

3 – No sea el «dueño de la verdad».

«Sea leal, pero huya de la franqueza cruel. Con el pretexto de ser realista, no pretenda ser más verdadero que Dios, porque solamente de su Autoridad Amorosa se reciben las revelaciones y trabajos de cada día» (5).

4 – Estimule a las personas para que practiquen el bien. Descubra el lado positivo de cada uno. Sea optimista.

«Que ninguna palabra corrupta salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes» (Pablo a los Efesios, 4:29).

«Debemos considerar que el mal no merece comentarios en ningún momento» (5).

«Su conversación exteriorizará las directrices que usted escogió en su vida» (9).

«El optimismo […] es un manantial de fuerzas para sus días de lucha» (8).

5 – Permita que los otros también hablen. Saber escuchar es una habilidad factible de desarrollo.

«Evite la charlatanería desmedida; quien conversa sin pausas, cansa al que escucha» (3).

«Piense mucho. Medite más. Hable poco» (4).

«Hable lo menos posible, en lo referente a usted y sus problemas» (2).

«La palabra es de plata, el silencio es de oro» (dicho popular).

6 – Respete ideas contrarias a las suyas. No quiera imponer su opinión.

«No encarcele a su vecino en su modo de pensar; dé al compañero la oportunidad de concebir la vida tan libremente como usted» (3).

7 – Aprenda a expresarse correctamente, sin el uso de modismos; jerga profesional, malas palabras o gestos vulgares.

«Hable construyendo» (1).

«Tenga cuidado en la forma como se expresa; en varias ocasiones, las maneras dicen más que las palabras» (3).

8 – Use la palabra como instrumento de auxilio. Evite burlas.

«Ayude conversando. Una buena palabra auxilia siempre» (5).

«Evite asuntos desconcertantes para el oyente. Todos tenemos determinadas zonas neurálgicas en el destino, sobre las cuales necesitamos hacer silencio» (5).

 

Marta Antunes

martaantunes@terra.com.br

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

(1) Xavier, Francisco Cándido. Imperativos cristianos. In: Agenda Cristiana. Por el Espíritu André Luiz. Ed. Nº 16. Río de Janeiro. FEB, 1977, pág.13. (2) Op. Cit. Principios redentores, pág.16. (3) Op. Cit. A favor de usted mismo, pág.22. (4) Op. Cit. Medicamentos evangélicos, pág.25. (5) Op. Cit. En las conversaciones, pág.36 y 37. (6) Op. Cit. Medicación preventiva, pág.43 y 44.

(7) Op. Cit. Lucrará haciéndolo así, pág.58. (8) Op. Cit. Es razonable pensar en esto, pág.94. (9) Op. Cit. Señales, pág.103.

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