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miércoles, 19 de mayo de 2010

Las Islas Galápagos

Las Islas Galápagos. Foto: Santiago Morán. DPNG

Un desembarco especial en la isla Pinta

AP | ISLA PINTA, Galápagos

Un total de 39 tortugas gigantes fueron liberadas el pasado lunes en la isla Pinta, del archipiélago de Galápagos, de donde esa especie había desaparecido desde 1972, informó el martes la Dirección del Parque Nacional Galápagos (DPNG).

ISLA PINTA, Galápagos. El pasado domingo, guardaparques liberaron en esta isla a un grupo de tortugas gigantes, especie que había desaparecido desde 1972.
En un comunicado la entidad señaló que la acción es parte de una medida de manejo a largo plazo, que permitirá la restauración de la integridad de los ecosistemas y el restablecimiento de los procesos ecológicos propios de esa isla.

La DPNG destacó que justamente en Pinta, al norte del archipiélago, fue hallada la tortuga conocida como Solitario Jorge, un ícono de las islas, la que presuntamente es la última de su especie.

Agregó que en Pinta se produjo una acelerada degradación del ecosistema desde 1979 por la presencia y multiplicación de cabras, una especie introducida que sumó hasta 40.000 ejemplares que destruyeron la vegetación nativa. Las cabras fueron erradicadas totalmente en el 2003.

El documento aclaró que en la isla Pinta serán introducidas tortugas de una especie híbrida, criadas en las islas de Santa Cruz y Floreana, debido a que de sus pobladoras originales, Geochelone abigdoni, solo queda el Solitario Jorge.

Añadió que debido a que los nuevos ejemplares tienen entre 30 y 70 años han sido esterilizados para conservar los procesos ecológicos y evolutivos del archipiélago.

ISLA PINTA, Galápagos. Personal del Parque Nacional Galápagos trasladó los quelonios hasta su nuevo hábitat.
Las islas Galápagos, en el océano Pacífico a 1.000 kilómetros de Ecuador, fueron fundamentales para que el científico Charles Darwin desarrollara su teoría de la evolución debido a que allí existen especies animales y vegetales, terrestres y marinas únicas en el planeta.

El Archipiélago fue declarado en 1978 Patrimonio Natural de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

En el 2007 las especies fueron declaradas por ese mismo organismo como patrimonio en riesgo, debido al daño que generan las especies invasoras, el turismo y la inmigración.

Detalles: Islas
Dispositivos
El Parque Nacional informó que las tortugas liberadas en la isla Pinta tienen en sus caparazones unos dispositivos para su localización, es decir, serán rastreadas por satélite.

Transporte y cuarentena
El barco Sierra Negra trasladó a las tortugas hasta Pinta. El personal a cargo fue sometido a cuarentena.

Texto retirado de: eluniverso.com

domingo, 16 de mayo de 2010

El arte de escuchar

Por Paulo Coelho
El Alquimista

¡Imprescindible!


“No digas nunca ¡qué silencio! Di siempre: no estoy consiguiendo escuchar la naturaleza”.

El lenguaje del asno
El sabio Saadi, de Shiraz, caminaba por cierta calle junto a un discípulo cuando vio a un hombre intentando que su borrico echase a andar. Como el animal se negaba a moverse, el hombre se puso a insultarlo con las peores palabras que conocía.

-No seas bruto –le dijo Saadi -. El burro jamás aprenderá tu lenguaje. Lo mejor será que te calmes, y aprendas tú su lenguaje.

Una vez alejados, le comentó a su discípulo:
-Antes de iniciar una pelea con un burro, sea éste animal o humano, piensa bien en la escena que acabas de ver.

La corneta que alejaba a los tigres
Un hombre llegó a una aldea con una corneta misteriosa, de la que colgaban telas rojas y amarillas, cuentas de cristal y huesos de animales.
-Esta es una corneta que aleja a los tigres – dijo el hombre-. A partir de hoy, por una modesta cantidad diaria, la tocaré cada mañana, y estos terribles animales nunca os devorarán.

Los habitantes de la aldea, aterrorizados con la amenaza de verse atacados por un animal salvaje, estuvieron de acuerdo en pagar lo que pedía el recién llegado.

De esta manera transcurrieron muchos años, el dueño de la corneta se hizo rico, y se construyó un hermoso castillo. Cierta mañana, un muchacho que pasaba por el lugar quiso saber a quién pertenecía aquel castillo. Al conocer la historia, decidió acercarse a conversar con aquel hombre.
-He oído contar que usted tiene una corneta que aleja a los tigres – dijo el muchacho -. Sin embargo, lo que pasa es que no hay tigres en nuestro país.

Inmediatamente, el hombre convocó a todos los habitantes de la aldea, y le pidió al muchacho que repitiese lo que había dicho.
-¿Habéis escuchado bien lo que acaba de decir? –gritó el hombre, una vez que el muchacho terminó de hablar-. ¡Esta es la prueba irrefutable del poder de mi corneta!

Comprendiendo el silencio
El maestro sufí y su discípulo caminaban a través de un desierto africano. Al caer la noche, los dos montaron la tienda y se acostaron para descansar.

-¡Qué silencio! –comentó el discípulo.
-No digas nunca “¡qué silencio!”- respondió el maestro -. Di siempre: “no estoy consiguiendo escuchar la naturaleza”.

Matisse y Renoir discuten
Desde joven, el pintor Henri Matisse solía visitar semanalmente al gran Renoir en su taller. Cuando Renoir empezó a sufrir artritis, Matisse empezó a visitarlo a diario, llevándole alimentos, pinceles y pinturas, y cada día intentaba convencerlo de que trabajaba demasiado, de que necesitaba descansar un poco.

Cierto día, al darse cuenta de que a Renoir cada pincelada le hacía gemir de dolor, Matisse no logró contenerse:
-Gran maestro, tu obra ya es grande e importante. ¿Para qué seguir torturándose de semejante manera?
-Muy simple: la belleza permanece; el dolor termina desapareciendo.

Texto retirado de: La Revista

viernes, 14 de mayo de 2010

Hacia una ecología espiritual

Por: Susana Guerini
MOMENTO ABSOLUTO

Son tiempos de muchos cambios y muchas crisis a todo nivel y los seres humanos seguimos repitiendo los mismos hábitos, seguimos separándonos. Ante un nuevo tiempo donde todos los paradigmas viejos van quedando en el camino porque han quedado obsoletos ante los nuevos desafíos humanos, surgen innumerables alternativas de transformación. Pero es ahí mismo donde nos volvemos a separar formando grupos, cada uno con su propio poder, ideología, métodos e ideas, seguimos sembrando en todo ámbito “monocultivos”.

Qué manía esa la nuestra de ver todo por separado, de ver todo aislado y nada conectado.
Por un lado, ha surgido la ecología como una respuesta al clamor de la agonía de este Planeta Azul y por otro han surgido también corrientes espirituales en respuesta a la agonía del Ser. Tenemos a los ecologistas luchando y llevando su bandera defendiendo el respeto y la salvación de la madre naturaleza y tenemos a los nuevos espirituales que luchan por encontrar caminos para regresar al Ser y elevar la consciencia.

Cada uno con su propio enriquecedor valor, pero por qué no cooperar y compartir entre todos? Y es que ambas cosas son tan compatibles que es irrisorio querer separarlas y desvalorarlas.

Habemos ecologistas que reciclamos, compostamos, cuidamos el agua, consumimos responsablemente, vivimos con energías alternativas pero que no damos tiempo al crecimiento y desarrollo de nuestro interno, que no sabemos comunicarnos conscientemente y que entre ecologistas estamos llenos de competencia, poder y ni nos llegamos conocer auténticamente unos a otros.

Habemos espirituales que trabajamos diariamente en nuestro crecimiento interno, que desarrollamos métodos y herramientas para el desarrollo personal, pero que sin embargo no reciclamos la basura que producimos, no hemos aprendido a consumir responsablemente y seguimos comprando comida chatarra y llena de pesticidas alimentando a los grandes monopolios. No respetamos ni valoramos conscientemente los bienes naturales porque nos hemos quedado suspendidos en la estratosfera.

Empecemos a reciclar nuestra basura mental, así como reciclamos la basura de nuestro entorno. Aprendamos a discernir entre lo importante de lo no tan importante, lo correcto de lo incorrecto, lo útil de lo inútil tanto en las decisiones ecológicas como en las de nuestra propia vida. Lo verdaderamente importante y que puede ser abono en nuestra vida lo compostamos para que nuestra siembra esté enriquecida y podamos tener abundantes frutos.

Dejemos de hechar pesticidas en nuestras plantas matando a las plantas, los insectos, los frutos y la tierra misma. Dejemos de envenenarnos con tanta palabra violenta, con tanta mentira, con tanta envidia, haciéndonos daño a nosotros mismos y a los demás.

Dejemos los monocultivos y sembremos en conjunto, mientras más diversidad más se enriquecen las plantas, unas conectadas a otras en una interdependencia perfecta. Dejemos de ser parte de lo “normal”, de la masa, de la manada, y empecemos cada uno a ser uno mismo con su propia individualidad y autenticidad, desarrollando nuestros propios dones y aportando así en equipo a la uni-diversidad. Todos interconectados, interdependientes y parte del Todo.

Empecemos a filtrar lo que recibimos con consciencia y conocimiento, cuando vamos de compras sepamos diferenciar y reconocer lo que realmente nos alimenta de lo que no. Filtremos así mismo lo que recibimos de espiritual, lo que verdaderamente nos nutre y lo que podemos desechar.

Conectémonos con la energía de la Tierra y sus ciclos, conectémonos con nuestra energía y los ciclos de nuestro cuerpo. Preparemos la tierra abonándola, sembremos semillas puras de Amor, disfrutemos del floreSer y cosechemos frutos Libres y alimenticios para nuestra vida!

Como vemos la ecología perfectamente puede ser aplicada en nosotros mismos y si estamos abiertos a combinar las dos ecologías BINGO!! Y es que la transformación espiritual en ausencia de un cambio social y ecológico es inútil y la transformación social y ecológica sin un fondo de despertar espiritual es fatal.

Una ecología espiritual ofrece esperanzas al mundo y no sólo de supervivencia de la humanidad sino también de un floreSer como especie.

Pintura de: Gabriela Labudda, tomada del blog Recogedor

Texto tomado de: PRESENCIA ABSOLUTA
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