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martes, 7 de julio de 2009

VIDA Y SEXO

7. El Matrimonio.
Pregunta- ¿Es contrario a las leyes naturales el matrimonio, es decir la unión permanente de dos seres? 
Respuesta – Es un progreso en la marcha de la humanidad. 
Pregunta No.695, de “El Libro de los Espíritus.

El matrimonio o la unión permanente de dos seres, como es obvio, implica el régimen de convivencia por el cual dos criaturas confían una en la otra, en cuanto a asistencia mutua.

Esa unión refleja las Leyes Divinas que permiten haya un esposo para una esposa, un compañero para una compañera, un corazón para otro corazón o viceversa en la creación de valores para la vida.

Es imperioso, por demás que la unión se base en la responsabilidad recíproca, toda vez que en la comunión sexual un ser se entrega al otro, y por eso mismo no debe existir desconsideración entre si mismos.

Cuando las obligaciones mutuas no son respetadas, la comunión sexual es agraviada, o pérfidamente interrumpida generando dolorosas repercusiones en la conciencia, y estableciendo problemas kármicos de solución muy difícil, por cuanto nadie hiere a otro sin herirse así mismo.

Indiscutiblemente, en los planos superiores, la unión entre dos seres es espontánea, formada por círculos de afinidad reciproca. En la tierra del futuro, las uniones afectivas obedecerán a un idéntico principio y por anticipado, millones de criaturas disfrutaran en su reencarnación de esas uniones ideales, en las que se conjugaran psíquicamente unos con otros, sin necesidad de haber intercambio sexual si no más profundamente considerado, con el fin de apoyarse mutuamente, en la formación de obras preciosas en la esfera espiritual.

Acontece sin embargo, que millones de almas estancadas en la evolución primaria, yacen en el planeta arraigadas a débitos difíciles, frente a la ley de causa y efecto, e inclinadas al desequilibrio y al abuso y exigen severos estatutos de los hombres para la reglamentación de los intercambios sexuales, de forma que no los hagan culpables de ser asaltantes impunes en la construcción del mundo moral.

Las deudas contraídas por legiones de compañeros, portadores de entendimiento inmaduro en los temas del amor determinan la existencia de millones de uniones supuestamente infelices, en las cuales la reparación de deudas pasadas, confiere a numerosos ajustes sexuales, sean o no cobijados por el beneplácito de las leyes humanas, con base en el sufrimiento rectificador. De cualquier manera es necesario reconocer que no existen en el mundo uniones afectivas, sean las que sean, sin que tengan sus raíces en los principios Kármicos, en los cuales nuestras responsabilidades son ajustadas en común.

Por el espíritu de: Emmanuel
Texto retirado del: Libro VIDA Y SEXO.

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